martes, 24 de octubre de 2017

Te deseo

Te siento cada día, cada instante sin parar de respirar un segundo aunque por momentos parezco olvidarlo, nunca desaparece aquel instinto natural, el recuerdo... no logro olvidar los rastros de tus manos sobre mis pies, sobre mi piel y aquellas ganas que solamente en el gobiernas, y empiezas a prepararme lentamente para adentrar en mi imaginación, me preparo para recibirte por completo entre mis piernas y que me lleves al cielo entre gemidos, para montarte entre horcajadas como la bestia salvaje que eres y domarte mientras acaricias y muerdes mi piel, para sentir tu placer en cada rincón de mí y explotar una y otra vez en estallidos de orgasmos.

Para no parar de gritar tu nombre y tu el mío, para dañar las almohadas con mis escasas uñas y sentirme arder entre tus brazos.

Te deseo y no solo una vez, ni una noche.

Es un deseo que no lograría a pesar de tu desespero calmar, te deseo hasta que ya no puedas más, seré tu sucubo está noche y me tragare tu placer líquido a la vez que me trago tu miembro en esta sinfonía que eleva mi voz al altar de aquel dicho Dios que tanto nombramos.