Mi existencia, una burla más del destino. ¿Que ocurrencia ha sido la mía al decidir creerme viva?, que mentira he creído, que soledad tan grande, y que abismo tan desierto. Te envidio pequeña alicia, tu caída llena de color no se acerca en lo más mínimo a la mía, creía avanzar hacia la luz pero esa luz con tan alta pureza no debe ser vista por ojos tan corroídos como los míos, ¿no debe o no puede?, es una cuestión a debatir.
Retorciéndome entre llantos y letras disimulo mi vació, este pantano de brea solo atraerá mas corrosión a tu vida, susurrando a tu alma y succionando tu energía, ¡Oh Vida!, ¡Oh Parca!, escondeme en tu manto, seduceme en mi llanto, oculta o borra esta pena. El respirar me asfixia, solo veo agua a mi alrededor y mis brazos arremeterse bruscamente aleteando hacia una extraña libertad, persigo estas burbujas con leras ocultas, estas palabras con mi aliento y aún no logro escapar.
Mira mi tristeza y dame algo de paz, o soy tan miserable para no merecer también ver al hermoso vació de tus ojos, alguna vez ansió no llorar más, creí que este río estaba desierto pero una cascada ha retornado. Sufrir, llorar, reír; interminable ciclo, interminable por mi.
Una existencia con el fin de ser pisoteada, una existencia con el fin de ser humillada, una existencia vana, una mentira tras otra, cada una sin parar, una huella tras otra sobre un nuevo tapiz en el camino donde algunos adoran caminar. Esa alfombra que no para de llorar, esa alfombra que es an popular, cada vez más se acercan para poderla pisar y así escuchar sus gemidos de dolor, su llanto y mejorar su posición. Es tan divertido, es tan hermosa, es tan triste, es tan oscura, es tan humilde, es tan sencilla, es tan ¡estupida!, es ¡empalagosa!, ¡ES MI DIVERSION!. Una tras otro comentarios sin parar, pero el mismo camino cada vez más al raz.
Espacio para expresar aquellos sentimientos que nublan mis sentidos, aquellos rastros que deseo mostrar, sacar de mí. Espero que disfruten de ellos.
miércoles, 28 de diciembre de 2016
lunes, 12 de diciembre de 2016
Requiem
¿Como he de cantar al cielo para escuchar tu voz?, me desespero, anhelo y pierdo cada vez más el sin sentido de mi respiración. Muero con cada suspiro al despedir al sol, no he podido continuar sin cantar esta canción, muero al caer la tarde porque pierdo mi sustento, tu alma me grita pero aún no puedo responder.
Sueño despierta, muerta en vida, temiendo del verdadero momento final, todo porque aún no ha llegado el tan anhelado beso.
Con cada paso, siento sus fríos labios, como recorren cada parte de mi cuerpo, siento como mi alma envuelta en un aura azul se desprende lentamente hasta quedar en un fino hilo, siento como aquellos dedos tan delgados me toman con extrema calidez y suavidad, me abraza el pecho, abraza mis miedos y sin sentidos, abraza aquello que no ha de ser tocado, y el amor resurge lentamente, brotando como si la misma gea fuera invocada dentro de mi. Respiro nuevamente, algo entrecortado, el amor ha aparecido pero mi alma ha muerto, nuevamente pregunto ¿cómo he de cantar al cielo para escuchar tu voz?
Hay tanto color entremezclado con otra visión, es un intercambio constante y confuso, tonalidades grises que fluorescen y retoman su naturalidad, es un vaivén de mis caderas guiado por la cola de caballo que adorna mi cabeza, un movimiento sincrónico que no para, una negación constante, un alma desesperada, yo... otra vez.
No puedo parar, mis pies caminan impulsados por esta luz emanada de ese ser, esa hada que gobierna mis sentidos, esa hada que intenta que no mire atrás, que no vea esas manos que tanto anhelo, aquellas manos cuyo roce me derrite, esas manos tan delgadas que me aprisionan, que me aprietan y se escapa la carne entre sus dedos. Esta hada me quiere apartar de mi anhelado beso, el beso que he perdido la cuenta las veces que he intentado tomar.
Insisto en recordar aquellos labios helados, morados y sedientos, una pequeña risa ha brotado, esos labios... que provocan absurdamente que muerda los míos, aún no se si es amor, desesperanza, o miedo, pero me ata aquella figura oscura, pero por ahora seguiré mis pasos tras esa luz, hasta que otra vez este sentimiento retorne con fuerza.
Sueño despierta, muerta en vida, temiendo del verdadero momento final, todo porque aún no ha llegado el tan anhelado beso.
Con cada paso, siento sus fríos labios, como recorren cada parte de mi cuerpo, siento como mi alma envuelta en un aura azul se desprende lentamente hasta quedar en un fino hilo, siento como aquellos dedos tan delgados me toman con extrema calidez y suavidad, me abraza el pecho, abraza mis miedos y sin sentidos, abraza aquello que no ha de ser tocado, y el amor resurge lentamente, brotando como si la misma gea fuera invocada dentro de mi. Respiro nuevamente, algo entrecortado, el amor ha aparecido pero mi alma ha muerto, nuevamente pregunto ¿cómo he de cantar al cielo para escuchar tu voz?
Hay tanto color entremezclado con otra visión, es un intercambio constante y confuso, tonalidades grises que fluorescen y retoman su naturalidad, es un vaivén de mis caderas guiado por la cola de caballo que adorna mi cabeza, un movimiento sincrónico que no para, una negación constante, un alma desesperada, yo... otra vez.
No puedo parar, mis pies caminan impulsados por esta luz emanada de ese ser, esa hada que gobierna mis sentidos, esa hada que intenta que no mire atrás, que no vea esas manos que tanto anhelo, aquellas manos cuyo roce me derrite, esas manos tan delgadas que me aprisionan, que me aprietan y se escapa la carne entre sus dedos. Esta hada me quiere apartar de mi anhelado beso, el beso que he perdido la cuenta las veces que he intentado tomar.
Insisto en recordar aquellos labios helados, morados y sedientos, una pequeña risa ha brotado, esos labios... que provocan absurdamente que muerda los míos, aún no se si es amor, desesperanza, o miedo, pero me ata aquella figura oscura, pero por ahora seguiré mis pasos tras esa luz, hasta que otra vez este sentimiento retorne con fuerza.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Sonríe y Aire
Aspirando el humo de tu libertad, llenando mis pulmones de tu vida, succionando tu esencia.
Aspirando nuevamente para sentirme etérea, utilizándote como mi sustento para el mas alto vuelo, para expandir mis alas y no caer en la oscuridad de tu mirar.
Usandoté aunque no te conozco, no das cuenta del beneficio que me proporcionas, viviré a tu sombra pequeño desconocido para que sigas alimentando mi alma negra pero silencio, que mi mano derecha no te escuche, o tendrá que morir ... Muy lentamente, ese placer aun no me corresponde tener.
Sonríe y tu aliento
Que me niegue el agua del río, si estos labios ya no
han muerto. Que me entierren sobre un cadáver para estar en otro cautiverio.
Que la luna de rojo sangre se tiña porque mis ojos se han revelado y hoy no
piensan mirarla. No tiene sentido alguno si el millar de estrellas que surcaban
mi mente han caído y al caer perdieron su brillo sin tener en cuenta lo que en
el pasado fue.
Perdóname recuerdo en vida, querida luna, si hoy no te
veo, pero es el fuego de mi corazón, ese que en cenizas se volvió, el que
triste y melancólico tan solo me pide decir adiós. Un adiós a las ilusiones, un
adiós a esas estrellas caídas, un adiós para no soñar o ¿un adiós para no
vivir?
Y si tu luz persiste en seguirme, dejare mis huellas
en las arenas para que las olas las borren y encuentren su paz, para fundirse
con el sol, la sal y la arena, para que sean una y no vuelvan jamás, allá en el
mar de mi cielo.
Pero… otro, pero, El de tu voz, es mi alimento, y tu
aliento a mi lado, mi agua en este desierto, ¿Qué será de mí?, ¿Qué será de mi
vida?, sin mi alimento ni agua, sin cielo ni infierno, con lluvia en verano y
calor en invierno, simplemente yo sin ti… yo sin mi vida… de nuevo te perdí…
Desequilibrio constante del sueño, las pesadillas gobiernan mi mundo, mi mirada
perdida y vacía y entre ojeras, simple y rápido se pierde lo real... otro
sueño, otro despertar.
Sonríe y caer
Mirar hacia el vacío despiadado y tentador y darte
cuenta de dos opciones... sucumbes a la tentación o das media vuelta para morir
en lágrimas. La humillación, dolor o placer dependiendo de qué lado estés y
cómo te sientes con él.
No puedo callar ese susurro, aquel susurro que no para
de gritar: “No eres capaz, Jamás lo serás”, “Ilusa, ¿qué esperas? Nunca vas a
saltar”
Hoy más que nunca lamento el ver ese vacío que me
atrae y vivir ese momento una y otra vez, saber el paso que tengo que dar,
conocer la cercanía de ese frío que me busca pero… siempre hay un pero, todo
está en mi imaginación y el salto no se da, el césped no se pisa y la sangre no
brota.
Lo triste es que tu sonrisa vuelve a aparecer, no te
quiero entiende, pero no eres tú quien está en el espejo y no es a ti a quien
necesito convencer. Mientras que el dique se encuentre fuerte esta fuente
interminable de lágrimas no cederá, y aunque nazca el sol una tras otra vez,
algún día no saldrá más para mí.
Sonríe y despertar
Espero
constantemente a que la luz no toque mis párpados, o si me alcanza que estos no
reaccionen, que sigan cerrados, que descansen para no volver a despertar, sería
el día en que no despertaría al igual que las flores, al mismo tiempo o a la
misma luz.
Solo pienso en como seria, sueño con ese día… Pienso
que en algún momento tu voz me acompañara en ese mundo que no parece tener fin,
esa imagen cálida que me recuerda al calor de tus abrazos…, sin duda estos me
harían mucha falta, el no tenerte ahí.
Lo siento, mis lágrimas no pueden aguardar en el sitio
que les corresponde y más al hablar de mis miedos, sé lo que quiero pero
precisamente siento temor de que se cumplan mis deseos… qué pasaría si no
volviera a despertar, que pasaría a mi alrededor, ¿se me olvidaría?, ¿ya no
habrían más nuevos saludos?
Siempre estaré
bien mientras me encuentre sonriendo porque si estoy sonriendo es porque… aún
tengo fuerzas, puedo procurar siempre un sentimiento de alegría y felicidad
aunque sea un instante en ti,…no quiero estar sola, nunca me ha gustado estar
sola… deja que mis pensamientos vaguen libremente, tampoco me gusta estar todo
el tiempo junto a alguien, pero sobre todo… nunca me gustaría que me olvidasen.
Quiero sonreír… siempre, no importa que sienta el
calor más infernal, se que mi salsa sabrá exquisita, aunque haya un frío que
me tiemble la mandíbula, seré un dulce frió, ¡Ha! ya sabría qué es lo que se
siente ser uno de estos.
No siento dolor, solo quiero dormir…
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